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Art Thinking


Actualmente, las prácticas educativas no están conectadas con el presente y el Art Thinking promueve en la educación el pensamiento divergente, incorporando todo aquello que tiene que ver con el placer, las experiencias y el pensamiento y no solo en las nuevas tecnologías y en las imágenes.

Pretende que las metodologías que se utilizan para crear conocimiento mediante las artes aumenten la libertad de pensamiento y la autoestima de las personas. Se trata de generar un conocimiento propio en vez de saber de memoria todos aquellos conocimientos que nos han transmitido, adquirir competencias de expresión, relación, y resolución de conflictos y sobre todo tener autonomía e independencia.

Esto se crea mediante la creación y la producción divergente, que hace que las personas que lo utilizan sean muchísimo más capaces de encontrar diversas soluciones a los problemas y tomar decisiones correctas.

Al igual que generar un conocimiento propio, también es muy importante la utilización de esta técnica en la psicología, muy útil para poder expresarse y superar la frustración aprendiendo a resolver problemas utilizando siempre los mismos mecanismos y resolviendo problemas de cualquier tipo.

Esto es muy importante en educación infantil, porque cuanto antes convivan con esta práctica y aprendan a ser personas críticas e independientes, antes podrán controlar su frustración y su capacidad crítica; y así cuando lleguen a una cierta edad donde les surjan problemas mucho más complejos que los que tienen a estas edades, van a poder resolverlos con mucha más facilidad y sabiendo exactamente la solución adecuada para ellos en ese momento.

En esta práctica es imprescindible conectar la educación con la realidad del presente, ser honestos con la realidad, con lo que está pasando y enriquecer las dinámicas de trabajo. Para ello, los profesores tendrán que formarse antes de poder aplicarlo, es decir aprender unos de otros. 

En mi opinión, es necesario hacer que los profesores salgan de su rol tan marcado que tenemos en nuestra sociedad, unas normas de comportamiento, de actuación en clase...es decir, siempre se sabe lo que hay que hacer. Es bueno que los profesores cuestionen a sus alumnos, así estos se “descomponen” y desarrollan sus habilidades de pensamiento. Están tan acostumbrados a tratar con profesores que en el momento que alguno no les trata así, se vuelven más receptivos.



Una buena idea también es trasladar el aula a otro lugar, a poder ser en el exterior. Obviamente no se puede hacer siempre, pero estaría bien hacerlo de vez en cuando, crear nuevos espacios de conocimiento, de aprendizaje… de casi cualquier sitio se puede sacar algún aprendizaje y lo importante es que sea bidireccional, entre el profesor y el alumno. 

Mientras tanto, todo lo poco que se pueda ir realizando con los alumnos va a ser muy importante porque ya bien sea una excursión, un concierto, un teatro... en su comunidad, va a provocar “algo” en los pequeños y ese “algo” va a hacer que ellos produzcan otra nueva cosa. Es increíble ver a niños de 5 años con una gran capacidad crítica y creadora gracias a esta técnica.





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